-Opción Devbida cerró 2025 con 235 personas certificadas en formación técnica, emprendimiento y acompañamiento psicosocial, gracias al compromiso de 14 empresas afiliadas a la CEO en cinco municipios del Oriente antioqueño.
-Los Clubes de Robótica BotZone consolidaron el talento joven con 121 estudiantes formados entre niveles Beginners y Experts, prototipos con aplicación industrial, representación en el VEX Robotics World Championship y un 90% de jóvenes de grado 11 que eligieron continuar su formación en carreras de ingeniería y tecnología.
-Hilos de Esperanza, programa en alianza con Crystal, fortaleció la autonomía económica de 123 personas, impulsó 31 iniciativas productivas y transformó 8.000 kilos de excedente textil en piezas únicas bajo un modelo de economía circular en seis municipios del Oriente antioqueño.
En el Oriente antioqueño hay empresas buenas para el territorio. Empresas que entienden que su impacto va más allá de la operación productiva y que, de la mano de la Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño (CEO), han convertido la responsabilidad social en una estrategia real de transformación comunitaria. Este 2025, la CEO celebró la clausura de tres iniciativas sociales que marcaron un antes y un después en cientos de hogares: Opción Devbida, los Clubes de Robótica BotZone e Hilos de Esperanza. Los resultados, medibles y contundentes, demuestran que cuando el sector empresarial se articula con las comunidades, el bienestar se multiplica.
Durante la semana de clausuras, 235 personas recibieron certificación por su participación en Opción Devbida, un programa que fortaleció este año una ruta integral de formación técnica, emprendimiento y acompañamiento psicosocial en 11 comunidades de cinco municipios: Guarne, Rionegro, Marinilla, El Carmen de Viboral y La Unión. Los participantes se formaron en panadería y pastelería, barbería, cuidado estético, cerámica carmelitana, joyería artesanal, velas y jabones, y cocina tipo catering, procesos que hoy ya muestran resultados: el 50% de los certificados está generando ingresos y consolidando sus primeros emprendimientos. Además, se realizaron más de 80 talleres psicosociales y 169 asesorías individuales en temas de duelo, convivencia y relaciones familiares.
En este mismo programa, los Clubes de Robótica BotZone se consolidaron como una apuesta decisiva por el talento joven del Oriente antioqueño. Este año, 121 estudiantes de Guarne, Marinilla, La Ceja, El Carmen de Viboral y El Retiro finalizaron su formación entre los niveles Beginners y Experts. De ellos, 75 jóvenes iniciaron en programación, mecánica, electrónica y diseño 3D, mientras que 46 estudiantes desarrollaron prototipos con aplicación real para la industria y el territorio. Uno de los hitos del año fue la creación de robots exploradores de tuberías para Devimed, un ejercicio que demostró que la innovación local avanza con pasos firmes.Además, cuatro de los participantes representaron a Colombia en el VEX Robotics World Championship 2025 en Dallas, Texas, y el 90% de los estudiantes de 11° decidió continuar su formación en carreras de ingeniería y tecnología,
confirmando que la robótica es hoy un puente hacia el futuro productivo de la región.
Cabe resaltar que los avances de Opción Devbida y BotZone fueron posibles gracias al compromiso de las empresas: Compañía Nacional de Chocolates, Devimed, Griffith Foods, Essity, Groupe Seb, Crystal, Omya Andina, Avinal, New Stetic, Transmetano, MANE Andina, Industrias Cadi, Panamericana de Alimentos y Tintatex. “Los impactos que hoy les mostramos gracias a estas estrategias evidencian que en el Oriente antioqueño tenemos una gran cantidad de empresas que quieren seguir apostándole a la responsabilidad social. Definitivamente aquí están las empresas buenas para el territorio”, afirmó Ana Cecilia Díaz Arbeláez, especialista de Responsabilidad Social de la CEO.
Por su parte, Hilos de Esperanza, un programa desarrollado en alianza con la empresa Crystal, cerró el año con 123 personas certificadas en técnicas de tejido para el emprendimiento y con la consolidación de 31 iniciativas productivas, de las cuales más del 40% ya genera ingresos para los hogares participantes. El programa operó en Marinilla, San Vicente Ferrer, El Carmen de Viboral, La Ceja, El Retiro y La Unión, y logró recuperar y transformar 8.000 kilos de excedente textil entregado por Crystal, convirtiéndolos en piezas únicas elaboradas bajo un modelo de economía circular. El proceso combinó formación técnica y acompañamiento psicosocial, dejando historias profundamente transformadoras. “Ingresé a Hilos de Esperanza buscando una salida a un proceso de depresión, y encontré un proyecto hermoso. He aprendido muchísimo, he producido, he comercializado y sigo aplicando todo lo que nos enseñaron. Este programa me cambió la vida”, expresó la participante Nancy Villa.
Para la CEO, este cierre no es solo un balance, es la confirmación de que el desarrollo económico y el bienestar social avanzan cuando las empresas, las instituciones y las comunidades trabajan juntas. “Desde la Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño seguiremos apostándole a este tipo de estrategias que impactan positivamente la vida de las personas”, destacó Ana Cecilia Díaz Arbeláez, reafirmando el compromiso empresarial con el territorio.
Es así como el Oriente antioqueño reafirma que cuenta con empresas comprometidas con el bienestar y el fortalecimiento de las capacidades comunitarias. La CEO cierra el 2025 con más de 460 personas beneficiadas en sus programas de responsabilidad social y con resultados que confirman que la formación sí transforma realidades. Un cierre que coincide con el propósito institucional de convertir al Oriente antioqueño en la región con mayor bienestar de América Latina, avanzando de la mano de empresas que creen en su gente y en el poder de abrir oportunidades reales para el territorio.
En la CEO están las empresas buenas para el territorio.
